La tradición y la geografía

La semana pasada fui a firmar un contrato de leasing a una oficina localizada cerca de la colonia Roma, donde en este momento, por motivos de los días festivos, se encuentra vestida y tapizada con luces y decoraciones, haciéndole verse muy acogedora, sobre todo en estos tiempos de noches tempranas.

Al llegar a la oficina pertinente para formalizar mis trámites, ésta siendo una casa antigua bastante bonita, me senté en la recepción para esperar mi cita con el agente que me había sido prescrito, una recepción bastante grande, donde había mucha gente sentada.

Mientras ahí estaba, escuché la conversación de varias personas, la mayoría de las cuales trataba sobre los planes que tenían para navidad, una fecha sumamente esperada por la mayoría de las personas en mundo occidental, aunque ya casi nunca por su verdadero significado, sino por el descanso que aquellas fechas representan.

Al estar escuchando todos aquellos planes de esas personas, me sumergí en pensamiento, analizando las diferentes costumbres que se tienen en diversos lugares del mundo para celebrar el mismo día, algo que me hizo a su vez realizar lo distintos y similares que somos los hijos e hijas de la Tierra.

Me es realmente impresionante el modo en que al ser todos humanos y al todos vivir en el mismo planeta, las tradiciones y modos de los pueblos difieren en muchas ocasiones tanto como el día y la noche, haciendo de este lugar terrenal uno sumamente interesante.

Es un hecho que el modo de vivir las festividades y de construir las tradiciones depende enormemente de la geografía de los pueblos, ya que aunque muchas veces lo olvidemos, la geografía dictamina la mayoría de las cosas en este mundo, especialmente el comportamiento de las naciones.

Esto significa que el modo en que por lo general se celebra la navidad en México nunca se pudo haber dado de la misma manera en un lugar completamente distinto geográficamente, ya que las condiciones absorbidas por las culturas dependen de clima.

En México, la manera tradicional de celebrar la navidad es una muy colorida y llena de actividades fuera del hogar, como lo es el caso de las posadas donde todos los puestos de deliciosa comida están decorados con distintos colores, colores que pese a ser invierno y noche son siempre muy coloridos, al igual que las piñatas.

Esto se debe a que, por lo general, el clima en México es uno sumamente colorido, por la manera tan constante e intensa que en este país brilla el sol, haciendo posible que toda la gama de colores existentes puedan lucir su mejor vestir con la ayuda del sol.

Si nos vamos a un lugar localizado muy al norte, como es el caso de Islandia, podremos ver que las tradiciones navideñas son muy distintas, ya que en aquella isla nórdica la tradición más popular en navidad es pasar esta noche leyendo un libro en la cama con un buen fuego en la chimenea, esto debido, naturalmente, a la obscuridad y el tremendo frío que otorga su posición geográfica.