Mi vecino

El día de hoy fue uno de esos días cuando parece que las horas simplemente no son suficientes para terminar todo aquello que se tiene que hacer. Sin embargo, de alguna manera u otra uno hace lo que tiene que hacer, cuando se pone la atención debida a nuestros deberes.

Mi última actividad del día son mis clases de inglés en línea, las cuales tomo en mi oficina previo a mi partida a casa, algo que hago de dos a tres veces a la semana, dependiendo las actividades que tenga que llevar a cabo; sin embargo, trato de hacerlo lo más posible.

Al llegar a mi casa, procedí a hacer mis actividades cotidianas que hago cada vez que regreso a mi casa de la oficina. Éstas son, más que nada, sacar a mi perrito a dar la vuelta alrededor de la manzana, una actividad que en teoría, debería disfrutar, de acuerdo a mi personalidad. Sin embargo, debo de aceptar que no es mi actividad favorita, debido a que como tiende a pasar en México, la calle es empinada en unos sectores, además de ser encorvada y con muchos, pero muchos cráteres, lo que es muy complicado cuando mi perrito labrador no camina, sino que siempre quiere correr.

Sin embargo, el día hoy fue un día fuera de rutina, ya que sucedió algo que no sucede todos los días, una situación desafortunada que aún no tiene conclusión; sin embargo, espero que las razones que las causaron este evento desafortunado sean de carácter natural y no causado por mano ajena.

Al estar caminando con Hunter (mi perro), miré hacia el final de una calle que desemboca en una privada. Ahí hay una casa de color blanco habitada por una pareja de aproximadamente unos 50 años de edad, a quienes generalmente vemos pasar por las mañanas y noches.

Al pasar por aquella casa el día de hoy, vi a muchas patrullas estacionadas en la puerta, además de que la puerta estaba cubierta con cinta amarilla, mostrando una posible investigación, además de prohibir el acceso a cualquier persona, algo que naturalmente llamó mi atención.

Al ser casa de mis vecinos y al ser la calle que conecta a mi pequeña calle, decidí preguntar al cuerpo de policías que ahí se encontraba, para preguntar sobre el porqué de su presencia.

Al acercarme, los oficiales muy amablemente me dijeron que habían encontrado el cuerpo sin vida del dueño de la casa, un hombre a quien vi hace máximo unos tres días pasar por la calle en su característica camioneta Hummer de color verde, un hombre que ahora está muerto.

Las causas de su muerte aún son desconocidas; sin embargo, me parece muy extraño el hecho que hayan encontrado su cuerpo en la azotea a las seis de la tarde.

El cuerpo fue descubierto por un jardinero de la casa de al lado, quien vio su cuerpo sin vida; sin embargo, nadie sabe el porqué estaba ahí arriba.

Veamos que sucede.